miércoles, 22 de diciembre de 2010

Pasan los días, las horas, los segundos...
Poco a poco el invierno tiñe de blanco montañas, y su frío llega a pieles tapadas con todo tipo de prenda. A pesar de ello, las sonrisas son evidentes en nuestras caras, porque es la época en la que verdaderamente nos sentimos como niños. Luces en casas ajenas alegran las calles llenándolas de vivos colores.
Gente paseando por la calle, en medio; un gran abeto adornado. Un Santa Claus barbudo grita y reparte caramelos a los mas peques. Familias se reunen al rededor de una chimenea.
Esperanza, deseo, reencuentros, felicidad... Todo eso.


El día deja paso a la noche, los árboles se desnudan dejando atrás sus pesadas hojas. Liberándose de todo aquel mal que ha caído sobre ellos durante el año. No son débiles, no, solo pasan página.




Por esas simples razones adoro tanto el invierno, porque aunque parezca triste o lúgubre, no lo es en absoluto. Es una época en la que olvidamos, aunque sea por un momento, todo lo malo; en la que somos más felices y nos juntamos para celebrarlo.


Creo que nos deberíamos de fijar mas en estas cosas. Ver que detrás de todo aquello; el mal tiempo, la incómoda ropa, la oscuridad... Se esconden muchas razones por las que sentirnos bien.

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"Brota tinta cual sangre por los recovecos de su mente. Los ojos bañados en letras enredadas, su corazón agarra el timón. Hoy la inspiración la encerró entre cuatro firmes paredes. El papel grita su nombre al sentir el tacto de sus dedos. Un impulso la hace temblar. Un impulso que la obliga a escribir." Me gusta escribir, mucho. Creo que es la mejor forma de expresar tus sentimientos, y mostrarlos a todos sin que averigüen lo que no quieres. Escribir es libre; puedes escribir de amor, deportes, lugares, incluso olores. Solo hay que cerrar los ojos, y disfrutar.
-¿Y tú tienes algo con ella?

+No.

-¿Pero te gustaría?

+¿Por qué te preocupa de repente mi vida privada?

-No sé nada de ti.

+¿Y crees que eso es malo?

-Depende de lo que quieras ocultar.

+A veces la ignorancia puede convertirse en el mayor de los regalos...

-Tienes muy poca fe en las personas.

+Y tú demasiada.

-Todo el mundo tiene algo bueno.

+¿Y si... todo lo bueno que uno tuviera fuera otra persona?... Alguien diferente a lo que uno es. La única persona que podría hacer que esta vida mereciera la pena...

-Entonces, esa persona sería el ser más feliz de este mundo.

+No lo creo. No cuando descubriera cómo es en realidad el que depende de ella.

-¿Y si no le importara?

+Eso solo ocurre en las novelas o en las películas; La realidad es bastante más complicada.

-Depende de quién la viva.

Pregunta a Alma;)


Soy tu reflejo, pero en un espejo roto..